La vega se va de ferias

De Mapa

La Vega se va de ferias

EL día elegido fue el pasado 16 de febrero. Era jueves, pero el alcalde de Armilla se vistió de domingo. Flamante y escoltado por su concejal de Urbanismo, se trasladó hasta el Palacio de Congresos y dio un recital propio de ' Operación Triunfo ' . Allí le esperaba el ' todo Granada ' , que había conseguido reunir gracias a una previa y efectiva labor de captación. Aunque hubo algunas ausencias llamativas -no asistió la máxima representante de la Junta de Andalucía- también gozó de presencias altamente significativas: la del secretario provincial del PSOE, Francisco Álvarez de la Chica. Y allí, ante un auditorio selecto, expuso su gran plan: la creación de la futura Feria de Muestras.

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Como si fuera consumidor de güisqui Dyck, habló sin complejos, de modo que expuso su propósito de plantar cara a Madrid y a Barcelona, habló de pabellones, de un auditorium, de un macroaparcamiento... y mentó la bicha: los terrenos previstos para la Feria de Muestras están situados en plena Vega.

Nada de esto fue novedoso, pues de todo ello ya se venía hablando tiempo atrás. Pero aquella presentación de gala suponía el pistoletazo de salida oficial y público, algo así como la apertura del melón ante cualificados testigos presenciales.

Pues un melón, en efecto, fue lo que se abrió: Granada se plantea ya el debate sobre la Vega más enconado desde los tiempos de la campaña anticircunvalación, y puede ser, esta vez sí, el último debate sobre una comarca otrora huerta feraz y actualmente sometida a las elementales y muy contundentes leyes del ladrillo y la hormigonera.

Esta carambola se juega a múltiples bandas. De un lado se libra la gran controversia sobre lo que en la actualidad es y significa la Vega -los vestigios que quedan de ella-, pero de otro se entabla una batalla política enconada entre el PP y el PSOE, pues el primero se queja de que al Ayuntamiento de Granada -que gobierna- le han negado lo que el propio PP teme que se vaya a aprobar para Armilla, que está en manos del PSOE. O todos o ninguno, viene a decir.

Por lo que respecta al primer debate -el medioambiental- más de treinta asociaciones granadinas ya han acordado constituirse en campaña, cuyo nombre tiene sonoros ecos de SOS: Salvemos la Vega. Ahí están todos los conservacionistas y defensores del desarrollo sostenible: Ecologistas en Acción, Izquierda Unida, Foro Social de Granada, Necesitamos la Vega, Granada al Pedal, Los Verdes, Descubrir la Vega, Ciudad Alternativa, Attac, Asociación Izquierda y Futuro, Asociación Las Huertas, Amigos de los Ferrocarriles y Tranvías y un largo etcétera.

Los detractores de estos grupos dicen de ellos que en realidad todos sus miembros caben juntos en un taxi, mientras sus defensores manifiestan que son la última esperanza de una mirada limpia, no contaminada por el interés especulativo.

Grupos y personas

Este grupo de treinta asociaciones es variopinto, hasta el punto de que dentro de él figuran militantes del propio PSOE como Jesús García, ex concejal por este partido en el Ayuntamiento de Granada. «Yo soy de los de Pablo Iglesias y pago mis cuotas», dice. Jesús García se pone de los nervios cuando habla del plan del alcalde de Armilla, y reconoce que este proyecto va a dañar la imagen de su partido. También se ha sumado a esta campaña de defensa de la Vega el hispanista Ian Gibson, quien también fue concejal del PSOE. No se descarta que en los próximos días más socialistas se pronuncien en el mismo sentido, pues al parecer dentro del partido este asunto está escociendo.

La plataforma Salvemos la Vega ha designado como portavoz al veterano Francisco Cáceres, quien en la presentación de la campaña ya dejó clara su postura: «El PSOE ha colocado una bomba en el corazón de la Vega y en la credibilidad de las instituciones».

En un discurso que oscila entre el realismo crudo y lo apocalíptico, esta campaña plantea que si ' cae ' el terreno destinado a la Feria de Muestras de Armilla, caerán después en cascada, como vulgares fichas de dominó, todos los terrenos habidos y por haber que restan de Vega.

Los defensores de la Vega dicen de ella que es el último pulmón que le resta a Granada antes de que le sea aplicada la respiración asistida. Y acusan al Ayuntamiento de Armilla de buscar un pelotazo urbanístico de primera magnitud. «Ya aprendieron a hacerlo con Granada cuando se puso en marcha el Campus de la Salud, pero ahora han decidido hacerlo solos», dice la asociación de vecinos Las Huertas, también dentro de esta plataforma.

Estos grupos proponen que la Feria de Muestras se traslade cerca de la segunda circunvalación, donde dicen que hay suficiente suelo de secano para ello.

Pese al inicio de esta protesta ciudadana, el gobierno del Ayunta ha dejado claro que no se va a dejar presionar.

Filigrana política

El segundo gran debate que se libra ahora es de filigrana política. La Junta de Andalucía tiene una patata caliente. Hasta ahora, ha dicho que no a las pretensiones del Ayuntamiento de Granada de instalar su ferial del Corpus en la Vega -tanto en las huertas de Neptuno como en la ronda sur, al lado de los túneles del Serrallo-, y también ha visto mal la idea del mismo ayuntamiento de ceder un millón de metros de Vega al Parque Tecnológico de la Salud.

Resulta que ese suelo y el que ahora propone Armilla son idénticos en cuanto a protección legal. De ahí la patata caliente: si la Junta de Andalucía trata a Armilla igual que a Granada, debería decirle que no. Y el PP de Granada, que se teme lo peor, se ha puesto la venda antes que la herida y ya ha anunciado que irá a los tribunales.

En ésas, el concejal de Urbanismo de Armilla y a la vez vicepresidente de la Diputación, Gabriel Cañavate, ha sacado a la luz su gran baza: un informe jurídico que avala la legalidad de la operación y que dice que ni siquiera es necesario recalificar los terrenos ni modificar las normas urbanísticas del Área Metropolitana, el llamado POTAUG.

La tesis de tal informe -del catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid Ángel Menéndez Rexach- es la siguiente: esos terrenos admiten un «área pública dedicada al ocio cultural, recreativo y empresarial». Y bajo ese paraguas, concluye, cabe la Feria de Muestras de Armilla. Cañavate muestra el documento y no puede evitar que de sus labios brote una sonrisa leve pero significativamente malévola.

Y aquí viene lo que puede ser el próximo capítulo del culebrón: si con esos argumentos cuela la Feria de Muestras de Armilla, idénticos planteamientos sirven para que deba admitirse el ferial del Corpus que promueve el PP en suelo de Vega. Porque el ferial del Corpus sería también un «área pública dedicada al ocio cultural, recreativo y empresarial». Y además, con menos ladrillos que la Feria de Muestras.

El debate, pues, está ahora caliente, aunque se anuncia largo. Y mientras los políticos afilan cuchillos, la Vega va de feria en feria.



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